En 2023, la policía de Kenia intervino para detener lo que se ha llamado la «Masacre de Shakahola», en la que cientos de personas murieron tras seguir las órdenes del líder de una secta, quien les pidió que ayunaran hasta morir para encontrarse con Jesús. El líder había prometido que él también dejaría la tierra de esa manera después de que sus seguidores lo hicieran. Tras su arresto, negó haber enseñado eso.

Esta tragedia es un ejemplo del peligro de confiar ciegamente en los que afirman ser líderes espirituales. Aquellas personas estaban tan engañadas que incluso se resistieron a quienes intentaban salvarlos. Un sobreviviente describió volverse «adicto» a las enseñanzas del líder.

Jesucristo es el verdadero guía de los que confían en Él. Nos amó tanto que estuvo dispuesto a morir para que tuviéramos vida (1 Tesalonicenses 5:10). Nos llama a vivir para Él, a velar y ser sobrios (v. 6), y a comparar toda enseñanza con la suya (vv. 20-22).

Respondemos al amor de Cristo, no causando daño, sino animándonos y edificándonos mutuamente (v. 11), viviendo «en paz entre [nosotros]» (v. 13) y esforzándonos por hacer «lo bueno […] para con todos» (v. 15). Al depender diariamente de su Espíritu (v. 19), podemos vivir una vida de amor mientras esperamos anhelantes su venida (v. 23).

De:  Monica La Rose

Reflexiona y ora

¿Cuándo viste que la enseñanza falsa produjo daño? ¿Cómo puede el ejemplo de amor de Cristo ayudarnos a reconocer a los líderes poco fiables?
Dios, ayúdame a seguir solo a Jesús.