El mayor regalo de amor

La Biblia en un año: Génesis 43–45 Mateo 12:24-50 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas… (v. 6).

557

Mi hijo Geoff salía de una tienda cuando vio un andador abandonado. Espero que nadie necesite ayuda adentro, pensó. Miró detrás del edificio y encontró a un vagabundo inconsciente sobre el pavimento. Lo levantó y le preguntó si estaba bien. «Estoy tratando de emborracharme hasta morir —le respondió—. Una tormenta rompió mi carpa y perdí todo. No quiero vivir más».

Geoff llamó a un ministerio cristiano de rehabilitación, y mientras llegaban, fue hasta su casa y le llevó su tienda de acampar. «¿Cómo te llamas?», le preguntó, y el vagabundo contestó: «Geoffrey, con ge». Mi hijo no le había mencionado su nombre ni cómo se escribía. Más tarde, me dijo: «Papá, ese hombre podría haber sido yo».

Geoff había tenido problemas de adicción, y ayudó al hombre por la bondad que él mismo había recibido de Dios. El profeta Isaías dijo al anunciar la misericordia de Dios hacia nosotros: «Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas el Señor cargó en él el pecado de todos nosotros» (Isaías 53:6).

Cristo, nuestro Salvador, no nos dejó solos, perdidos y sin esperanza, sino que decidió identificarse con nosotros y elevarnos en su amor, para que fuéramos liberados y viviéramos una vida nueva en Él. Este es el mayor regalo.

De: James Banks